Cuando un concesionario toma posesión de un corredor vial, el reloj empieza a correr inmediatamente. No hay período de gracia. Desde la Hora 0, Vialidad Nacional — como organismo de control — puede verificar si las obligaciones contractuales se están cumpliendo. Y en los primeros 90 días, la atención del concedente es particularmente intensa.

Lo que el organismo de control observa en ese período inicial no es solo si el corredor funciona, sino cómo funciona. Las estaciones de peaje tienen que estar operativas con el equipamiento comprometido. Los móviles de seguridad vial tienen que estar patrullando con la frecuencia establecida. La señalización tiene que cumplir con los estándares del pliego. El centro de control tiene que estar funcionando con los sistemas de monitoreo activos. Y todo eso tiene que estar documentado.

La documentación es un punto que muchos concesionarios subestiman. No alcanza con que las cosas funcionen: hay que poder demostrarlo. Los reportes operativos, los registros de incidentes, las actas de recepción de activos, los legajos de personal, las pólizas de seguro, los contratos con proveedores tecnológicos — todo tiene que estar organizado y disponible para cuando el concedente lo solicite.

Las penalidades por incumplimiento en los primeros meses son particularmente costosas porque se producen cuando el concesionario todavía está en fase de inversión y el flujo de caja es negativo. Cada penalidad es un golpe financiero que se suma al esfuerzo de puesta en marcha. Y las penalidades no se negocian: están escritas en el pliego con montos y condiciones de aplicación predefinidos.

Hay obligaciones que son especialmente críticas en los primeros 90 días porque son visibles y verificables: la disponibilidad de los medios de auxilio al usuario, la operatividad de las estaciones de pesaje, el estado de la señalización horizontal y vertical, y la cobertura del servicio de atención al usuario. Si alguna de esas funciones falla en las primeras inspecciones, la relación con el organismo de control arranca con el pie izquierdo.

Preparar la operación para superar los primeros 90 días sin observaciones graves es un trabajo que empieza mucho antes de la toma de posesión. Si su concesión está en esa etapa, vale la pena conversarlo a tiempo.